El pasado fin de semana, la comunidad vivió una jornada llena de emoción, ilusión y momentos inolvidables con la celebración de las Primeras Comuniones.
Los protagonistas fueron, sin duda, los niños y niñas que, con una mezcla de nervios y sonrisa permanente, dieron un paso importante acompañado por sus familias. La iglesia se llenó de colores suaves, música y ese murmullo especial que solo se escucha en los días grandes. Tras la ceremonia, los pequeños salieron radiantes, recibiendo abrazos, felicitaciones y, por supuesto, unas cuantas fotos llenas de orgullo y alegría.
Un día que recordó a todos la importancia de compartir, creer y celebrar juntos. ¡Enhorabuena a los nuevos comulgantes y a todas las familias que hicieron de esta jornada un verdadero día de fiesta!










